Jean-Marie Périer, el fotógrafo del movimiento yeyé


París, abriles 60: la lozanía se viste con flores y minifaldas, adopta a Françoise Hardy como diosa indiscutible y cuestiona todo, desde el sistema político hasta el alianza. Y en el corazón de tanto revuelo, cualquiera ve el mundo cambiar desde detras de una cámara.

Retrato de Françoise Hardy.
Retrato de Françoise Hardy.

d.r.

Se proxenetismo, por supuesto, de Jean-Marie Périer: fotógrafo de cabezal de la revista Salut les copains (Hola, amigos), retratista de ojo infalible (“Mick Jagger tenía una belleza casi monstruosa, de increíble modernidad”, decía) y mejor amigo de los VIP de la época, desde Sylvie Vartan hasta Johnny Hallyday, a los que incluso acompañó en su vitral de miel.

Retrato de Sylvie Vartan.
Retrato de Sylvie Vartan.

d.r.

La exposición Souvenirs d’Avenir [Regalos del futuro] , que puede encontrarse hasta el 3 de marzo en La Grand Arche de París, reúne más de 300 fotografías de Périer (un centenar de ellas, inéditas). Y pone en diálogo las imágenes de su era dorada, los 60, con las que tomó en su masculinidad, cuando volvió a la fotografía en los 90 y cambió a las celebrities por personajes del mundo de la moda. Ambas facetas constituyen una retrospectiva antológica que quiere ser un homenaje tanto al cómico como al hombre, personaje y testificador a la vez de una plazo transformadora.

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